- Comparado con el ritmo de trabajo de las comisiones y plenos desde marzo hasta el sábado 14 de mayo, esta fue totalmente diferente. La entrega formal del borrador de la nueva Constitución -499 artículos y 160 páginas- marcó el inicio del fin de la ruta constituyente. Quedan 45 días para que termine el mandato de la Convención y se le entregue al Presidente, Gabriel Boric, el proyecto definitivo de texto constitucional.
- Este último tramo del trabajo de la Convención partió el lunes en la Región de Antofagasta, para cumplir con la última salida regional del órgano constituyente, como señal de descentralización. Hubo un ceremonioso pleno en las Ruinas de Huanchaca y el resto de la semana, comenzó el trabajo de las tres comisiones de cierre: Armonización, Preámbulo y Normas Transitorias, que trabajaron desde distintas localidades.
- Este viernes en la mañana se realizó la 105° sesión de pleno desde la costanera de la ciudad de Mejillones, donde se hizo el cierre oficial de esta salida regional.
- En su discurso, el vicepresidente, Gaspar Domínguez, destacó que “este cierre no es en la capital nacional ni la regional, sino que en Mejillones. Donde se contrapone una industrialización que da trabajo con la generación de una zona de sacrificio ambiental en la bahía de Mejillones. Porque las regiones y sus ciudades deben estar en la agenda pública, y no solo como nos recordó el gobernador Ricardo Diaz, cuando hay terremotos o tsunamis”.
- Sobre esta etapa final del trabajo de la Convención, Domínguez invitó a “informarse y leer este borrador como un todo coherente. Un borrador que es resultado de una construcción colectiva, democrática y pluralista, proveniente de todos los rincones del país con un enfoque territorial patente”.
- Acto seguido, recalcó estar orgulloso “de ser parte de esta instancia democrática, que representó a la gran diversidad de los pueblos de Chile” y puso el acento en que “somos una generación que tiene la fortuna de vivir la primera discusión constituyente sin una guerra civil o dictadura de por medio”.
- El vicepresidente de la Convención recalcó que con este borrador de texto constitucional “hemos avanzado en un Estado cuidador, reconociendo los derechos y demandas que levantaron este proceso desde los diferentes territorios: transitar hacia un Estado social y democrático de derecho. Plurinacional, intercultural y ecológico. Que se constituya como una República solidaria, con una democracia paritaria y que reconozca como valores intrínsecos e irrenunciables la dignidad, la libertad, la igualdad sustantiva de los seres humanos y su relación indisoluble con la naturaleza”.
- Eso sí, advirtió que esta nueva Constitución no será una “varita mágica” para solucionar los problemas “de un día para otro, pero es la caja de herramientas para construir colectivamente el camino hacia la igualdad plena” y que “desde Chile, estamos contándole al mundo que una salida institucional de una profunda crisis política y social es posible para construir un futuro común”.
- Ante las permanentes críticas a la Convención, destacó que es “órgano que cumple las reglas: cada uno de los artículos presentes en el borrador han cumplido el quórum impuesto y la mayor parte de ellos por mucho más de 103 votos. Cumplimos también sesionar dos veces fuera de la región metropolitana y cumpliremos, también, el plazo que se nos ha otorgado”.
Comisiones de cierre
- El martes 17 de mayo comenzó el trabajo de estas tres instancias, que tienen, además, distintos plazos para cumplir su tarea, para que sus conclusiones sean debatidas y votadas por el pleno.
- La comisión de Preámbulo, que redactará la introducción del texto constitucional, debe concluir el 31 de mayo. La de Normas Transitorias tiene plazo hasta el 10 de junio, y la de Armonización, que revisará también lo que resuelvan las otras dos instancias, finalizará el 17 de junio.
- Armonización. Durante la semana comenzó el trabajo de corrección de ortografía, gramática y sintaxis del borrador, en base a las sugerencias de la filóloga, Claudia Poblete, quien expuso ante los convencionales.
- Además, se aprobó -por 2/3 de la comisión- un índice tentativo de la nueva Constitución: Preámbulo; Principios y disposiciones generales; Derechos fundamentales y garantías; Naturaleza y medioambiente; Participación democrática; Estado regional y organización territorial; Poder Legislativo; Poder Ejecutivo; Sistemas de Justicia; Órganos autónomos constitucionales; Buen gobierno y función pública; Reforma y reemplazo de la Constitución y Normas transitorias.
- Este índice debe ser ratificado por el pleno.
- Preámbulo. Durante la semana se revisaron las 12 propuestas de texto introductorio que los convencionales presentaron. De estas, se aprobaron cinco, las que nuevamente se van a discutir en la comisión el miércoles 25 de mayo con las indicaciones que se presenten en estos días.
- Una de estas cinco es la que presentaron Jorge Baradit, Paola Grandón, Malucha Pinto, Loreto Vallejos, María José Oyarzún, Trinidad Castillo, Beatriz Sánchez y Matías Orellana. Señala que “nosotros, los pueblos de Chile, nos entregamos libremente esta nueva Constitución, deliberada y decidida por todas y todos quienes habitan en nuestro territorio en un proceso participativo, abierto y transparente” y agrega que “la independencia de nuestro país, lograda a partir del 18 de septiembre de 1810, respondió a un contexto histórico excluyente que en aquellos años dejaba fuera de toda posibilidad de participación a mujeres, trabajadores, pueblos originarios y otras comunidades vulneradas”.
- Otra es de los constituyentes Lidia González, Elisa Loncón, Giovanna Roa, Beatriz Sánchez, Adolfo Millabur, Lisette Vergara, Alvin Saldaña, Luis Jimenez y Rosa Catrileo. Parte así: “Aquí estamos los pueblos que convivimos en el Chile plurinacional y que mantenemos y reivindicamos las convicciones y fuerzas de toda la historia que nos han traído hasta este momento. Desde la profundidad de nuestras memorias nos constituimos como un país plural, inspirados en las luchas del pasado, en la resistencia de los pueblos indígenas, en las y los trabajadores, en las luchas por independencia y soberanía, en las defensas por los derechos humanos, en la dignidad de mujeres y disidencias, en la juventud que hizo despertar a Chile”.
- También se aprobó la de los convencionales de Chile Vamos, Raúl Celis, Patricia Labra, Luis Mayol, Paulina Veloso, Roberto Vega, Angélica Tepper, Luciano Silva, Cristian Mockeberg, Alvaro Jofre y Manuel Ossandón. Propone como introducción: “Nosotros, chilenos de los más diversos orígenes personales y culturales, en reconocimiento de dicha diversidad y de la radical igualdad en dignidad y derechos, y en respeto de los Tratados Internacionales vinculantes para nuestro país y con el objeto de continuar construyendo una comunidad respetuosa de la persona, protectora de los frágiles y promotora de la unidad, adoptamos la siguiente Constitución”.
- Otro texto es de los constituyentes Manuela Royo, Alvin Saldaña, Cristina Dorador, Jannis Meneses, Alondra Castillo, Bastián Labbé, Elisa Giustinianovic, Carolina Vilches, Vanesa Hoppe y María Elisa Quinteros. Plantea como preámbulo que “la Constitución reconoce la relación indisoluble del ser humano con la naturaleza, la vulnerabilidad climática, el deber de respetar los ciclos naturales de la vida y los principios de solidaridad, responsabilidad y justicia ambiental, para con las generaciones presentes y futuras”.
- El objetivo de la comisión es lograr un texto lo más transversal posible, que plasma el espíritu y sentido de la propuesta de nueva Constitución. Este debe ser aprobado por 3/5 de la comisión (tiene 15 integrantes) y de ahí pasa al pleno, para su aprobación por 2/3 (103 votos).
- Normas Transitorias. En la semana expusieron el Contralor, Jorge Bermúdez, la vocera de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, representantes del Tribunal Constitucional y del Gobierno, a través del ministro de la Segpres, Giorgio Jackson. Todos hicieron sus planteamientos sobre cómo debe ser la gradualidad del paso institucional entre la nueva y la vieja Constitución.
- El ministro Jackson, que estuvo presencial en la comisión, le dijo a los convencionales que se imaginaba “que están exhaustos y exhaustas del trabajo realizado, pero la relevancia de lo que se discute ahora puede tener como corolario el que se hagan exigibles los derechos por los que tanto tiempo se ha estado luchando o que sean de difícil ejecución”.
- Acto seguido, advirtió sobre la relevancia de las normas transitorias para el éxito del proceso constituyente, ya que de no haber artículos de este tipo “muchas de las cosas por las que se han trabajado durante todo este tiempo en materia de artículos permanentes puede que queden en letra muerta”.
- Le precisó a los convencionales que en la definición de estas transitorias, es clave “entender cuáles son las capacidades que tiene el Estado y, por lo tanto, la experiencia en cuánto es lo deseable y cuánto lo materialmente realizable en determinados espacios de tiempo, la continuidad de la función pública y también el principio de cuán minimalista son los aspectos de transición, es decir, de la manera más simple, pedagógica, para que las personas también entiendan cómo va a ser la transición y no solamente lo entiendan juristas o personas dedicadas al ámbito administrativo”.
- A nombre del Gobierno, propuso como transitorias que los nuevos quórums para aprobar leyes -mayoría simple de los presentes- o ciertas reformas constitucionales -mayoría de los parlamentarios en ejercicio- rijan desde el momento que entre en vigencia la nueva Constitución, y no desde marzo de 2026 cuando se implemente el nuevo Poder Legislativo.
- También propuso una “Comisión de Implementación”, dedicada a elaborar una hoja de ruta con propuestas de legislación, de adecuación normativa y distintas recomendaciones de políticas públicas para implementar la nueva Constitución. “Cuando se trata de plazos y de calendarios, será la Convención la que mandate cuáles serán los plazos máximos en los temas en los que se ponga de acuerdo, pero en los que no lo logre, creemos que es importante delegar esa facultad eventualmente en esta Comisión de Implementación, que ponga un plazo que haga exigible al Ejecutivo e incluso también al Congreso el que esto no va a ser letra muerta y que va a tener una implementación”.





