- Contra reloj. Así ha sido el debate en particular de normas y enmiendas en las cuatro comisiones del Consejo Constitucional. Eso, porque el espacio para dicha discusión ha sido muy limitado, luego de la estrategia de dilatación que ejerció la derecha las últimas semanas y considerando el plazo de inicio de las votaciones, fijado para este lunes 21 de agosto.
- Recién esta semana, comenzó el debate de fondo en las cuatro comisiones. Las reglas para los partidos políticos, las normas de funcionamiento para la Contraloría General, el Ministerio Público, el Poder Judicial, el Banco Central, la libertad de enseñanza, el sistema electoral y su financiamiento, fueron algunos de los temas que se discutieron.
- La bancada republicana tuvo un contratiempo. Debió retirar su enmienda para reducir los escaños del Congreso, a 132 en la Cámara de Diputados y 48 en el Senado, porque el oficialismo la impugnó ya que se equivocaron y la presentaron al artículo equivocado del anteproyecto.
- Si bien tienen la chance de reingresar la enmienda, solo pueden hacerla si es una de “unidad de propósito”, lo que implica al menos tener las firmas de todo Chile Vamos para ello. Un punto con el que, al menos, la consejera y presidenta de Evópoli, Gloria Hutt, no comulga: “Tendría que haber una buena justificación para tener esa discusión. Nosotros creemos que reducir el número de parlamentarios, aleja a las personas de sus representantes. Por ahora, nuestra postura es mantener el número que hay”.
- Otro tema clave fue la opción de restablecer el control preventivo en las atribuciones que tendrá la Corte Constitucional, que reemplazaría al Tribunal Constitucional. Hay tres enmiendas de la derecha que apuntan a este objetivo, luego que dicha facultad quedó fuera del texto del anteproyecto que elaboró la Comisión de Expertos.
- Para el oficialismo no es un tema menor, ha sido por años parte de las críticas sustanciales que se han hecho al TC, por considerar que lo convierte en una tercera cámara y que atenta contra la autonomía del Poder Legislativo. Muchas veces se ha dicho que dicho control es una suerte de tutelaje que distorsiona la soberanía popular que radica en el Congreso.
- En el debate en la comisión de Función Jurisdiccional, la comisionada Leslie Sánchez (PPD) alertó que hay indicaciones de la derecha que son abiertamente “provocadoras para sectores como el nuestro. Nosotros no hemos revivido indicaciones que creemos que pueden ser provocadoras, porque no queremos enturbiar el diálogo. Entonces, si de verdad hay un ánimo de diálogo no revivamos los enclaves de la dictadura”.
- Para la UDI el control preventivo es de “vital importancia”, según ellos, para evitar que se dicten leyes inconstitucionales y velar por la supremacía constitucional.
La quinta comisión
- Fue creada el 3 de agosto, a petición del oficialismo, para contar con una instancia de negociación que permitiera generar acuerdos en torno a las enmiendas. Tiene 16 integrantes, entre los seis delegados de cada bancada, más un representante de estas, asesores o comisionados, que son rotativos según los temas que se discuten, y el escaño reservado de Alihuen Antileo.
- Esta mesa de negociación, llamada “la quinta comisión” ya se ha reunido en varias ocasiones, al menos ha tenido seis encuentros, en los que principalmente se han sincerado las posturas de cada partido, se han transparentado cuáles son los puntos intransables de cada uno y en cuáles hay margen para llegar a algún tipo de acuerdos.
- Un dato no menor, es que esta mesa trabaja de forma reservada, sin pauta pública, tampoco tiene actas de cada sesión. Eso, para fomentar el diálogo honesto que permita destrabar nudos y generar consensos.
- Esta semana, con miras a las votaciones que se inician el día 21, se reunieron al menos tres veces.
- Hay dos elementos claves que considerar. La condición minoritaria del oficialismo, que implica autonomía de votación para Republicanos y Chile Vamos para sus enmiendas, y que, en ese escenario, el mejor resultado posible es la defensa del anteproyecto para que no sufra modificaciones radicales o identitarias.
- Si bien no se restan de ninguna conversación, en el oficialismo no impera el optimismo y las expectativas iniciales que se sembraron en torno a esta mesa de negociación, se han ido diluyendo. Los resquemores se sustentan en que no se evidencian hasta ahora acercamientos en los temas realmente críticos -salud, pensiones, redistritaje, educación, derechos sociales, sexuales y reproductivos, paridad, huelga, titularidad sindical, trabajo decente y Estado social- y temen que sea usada como una “pantalla” para mostrar una voluntad de diálogo que no es tal.
- Temores que no están ajenos a la realidad, porque la derecha sí ha logrado avances pero solo entre ellos mismos. Ha encaminado un entendimiento en torno a las enmiendas de RN-Evopoli y la UDI sobre un plan universal, solidario y uniforme para la cobertura de las prestaciones de salud, financiado con cotizaciones obligatorias y aportes fiscales que determine la ley. Una propuesta que ya cuenta con el visto bueno de republicanos, por ende, con 33 de los 30 votos del pleno que se necesitan para aprobar normas y plasmarlas en el texto final.
- Para la derecha es clave consagrar la libertad de elección no solo en salud o educación, sino que también en materia de pensiones. No por nada, hay consenso entre estos partidos en una enmienda que plasme que “el Estado deberá respetar el derecho de los cotizantes a elegir libremente la institución que administre sus ahorros previsionales provenientes de las cotizaciones obligatorias y voluntarias”.
- Se sabe que el único avance real y concreto que se habría logrado de forma transversal es en materias de probidad y transparencia, en base a las propuestas que hizo Chile Vamos al respecto, que fueron aceptadas por todos los sectores.
Oficialismo sube el tono
- Más allá de las declaraciones de buena crianza sobre la importancia de generar un consenso en torno a la propuesta de nueva Constitución, lo concreto es que el clima interno en el Consejo se ha tensionado cada vez más, semana a semana.
- En el oficialismo molesta sobremanera lo que consideran una utilización por parte de republicanos de este segundo proceso constitucional para sondear y desplegar su propuesta política, con miras a la carrera presidencial y las opciones de su líder, José Antonio Kast.
- No contribuye el intento permanente de la UDI y republicanos por tratar de aislar al PC de las conversaciones para romper la unidad del oficialismo. Ni tampoco lo hace el tenor de algunos debates que se dieron esta semana en comisiones.
- En el marco de la discusión de enmiendas en las comisiones, la consejera PC, Karen Araya, hizo hincapié en el tenor identitario que tienen las propuestas republicanas y pidió a dicho sector que explique sus alcances. A reglón seguido advirtió que es “peligroso que se ocupe el proceso constitucional como un trampolín para hacer una campaña presidencial, eso no corresponde. Nosotros estamos mandatados a llegar a acuerdos y no me parece correcto que algunos líderes políticos de la ultraderecha estén ocupando este espacio para hacer su campaña presidencial”.
- Dicha alusión a Kast se debe a la campaña “Te quiero Chile” que desde hace dos semanas realiza el Partido Republicano para difundir, en terreno y en redes sociales, las casi 400 enmiendas que presentaron al anteproyecto, de las cuales se ha dicho que parecen más un programa de gobierno más que una propuesta constitucional. El líder de dicha colectividad se sumó activamente esta semana con una gira regional al Biobío.
- No fue la única. En un punto de prensa convocado especialmente para este objetivo, la delegada de la bancada CS-PC, María Pardo, se sumó públicamente a estos cuestionamientos. “El eslogan con el que hacen esta campaña es Te Quiero Chile y, sin embargo, yo me pregunto si quieren a todo Chile, si quieren a las mujeres, a las niñas, a las que pretenden obligar a llevar adelante un embarazo cuando tienen 13 años y han sido violadas. Si quieren realmente a Chile cuando quieren mantener un sistema de Isapre que perjudica a gran parte de la ciudadanía, si quieren mantener un sistema de AFP, que lo único que ha hecho es entregarles a los adultos mayores pensiones de miseria. Hay bastantes cosas cuestionables”.
- El consejero comunista, Fernando Viveros, además, hizo patente el malestar que existe por lo que consideró el intento de republicanos por instalar realidades que no son -“usan esa fórmula de Goebbles miente, miente, que algo queda”- como culpar al PC por la ausencia de consensos: “Los que pareciera que no quieren llegar a acuerdos constitucionales es el Partido Republicano”.
- El oficialismo salió nuevamente en defensa del concepto de Estado Social y Democrático de Derecho, que otra vez fue puesto en tela de juicio por la derecha en el debate. La consejera RN, Ivonne Mangelsdorff, cuestionó la enmienda de dicho sector para fortalecerlo, en la que propone modificar la frase del anteproyecto que señala que “Chile se organiza en un Estado social y democrático de derecho”, y reemplazarla por la que precisa que el país “es un Estado social y democrático de derecho, intercultural, que reconoce derechos y libertades fundamentales”.
- Para la consejera RN dicha modificación es una infracción a las 12 bases institucionales que se acordaron para regir el proceso del proceso y, advirtió que, de ser aprobada, es factible una reclamación ante el Comité Técnico de Admisibilidad (CTA).
- El delegado de la bancada republicana, Luis Silva, precisó que cuando decimos que Chile es un Estado, estamos subsumiendo esta realidad con nombre propio que llamamos Chile en una entidad que es el Estado, que lo empobrece como realidad”.
- Fue Viveros quien defendió el punto del oficialismo. Explicó que la enmienda propuesta está en línea con las 12 bases institucionales, puntualmente la quinta que reza que “Chile es un Estado social y democrático de derecho”; y recalcó que modificar este artículo permitiría un marco legal para la efectiva realización de Chile como un Estado social y democrático de derecho.
- Ante el despliegue comunicacional de republicanos, el oficialismo optó por dejar de perder terreno. El consejero PS, Miguel Littin, reconocido cineasta, tendrá a cargo la tarea de elaborar varias piezas audiovisuales en las que se difundirá el trabajo y propuestas de los consejeros de Unidad para Chile (PS, FA y PC).
- La idea fue del propio cineasta, quien está trabajando en el guion para cada uno de los videos.
Rechazo supremo
- Fue justo en el plazo y de manera unánime. La Corte Suprema zanjó el cuestionamiento del oficialismo por las enmiendas que presentó Chile Vamos y Republicanos para crear tres nuevos capítulos al anteproyecto: uno para las Fuerzas Armadas, otro sobre Seguridad Pública, y un tercero para una Defensoría de las Víctimas.
- El máximo tribunal rechazó el reclamo que presentaron 14 consejeros oficialista el 4 de agosto. En su fallo explicó que “el mérito de los antecedentes se advierte que las enmiendas fueron interpuestas dentro del plazo de cuarenta días, con el cuórum legal y por escrito, precisando la modificación que se propone, consistente como se dijo en agregar determinados capítulos y cambiar la denominación de otros que se especifican, por lo que en lo formal cumplen con los requisitos”.
- Los jueces Jorge Dahm, María Cristina Gajardo, Andrea Muñoz, Arturo Prado y Mario Carroza -este último no firmó la resolución por encontrarse con licencia, pero se aclaró que si estaba de acuerdo con el tenor del fallo- sentenciaron que “el reclamo se sustenta en una interpretación jurídica que escapa del concepto de vicio de procedimiento legislativo y principalmente del carácter esencial del mismo”. Además, consideraron que las enmiendas cuestionadas “no son conclusivas, únicamente proponen un cambio que deberá ser debatido en las instancias respectivas al interior del Consejo Constitucional, lo que limita la trascendencia de la supuesta infracción”.
- El fallo de la Suprema marcó el Consejo el lunes 14. La presidenta del Consejo, Beatriz Hevia (republicanos), aplaudió la decisión del tribunal: “La Corte ha confirmado, como veníamos diciendo hace varios días, que los consejeros tenemos todas las facultades para proponer y hacer todos los cambios necesarios al anteproyecto. Para eso fuimos electos y debemos cumplir con ese derecho. Valoramos lo que dice la Suprema, porque pone fin a la reclamación y nos permite continuar con el cronograma establecido de trabajo para el mes de agosto y las semanas que vienen”.
- Su par de bancada, Antonio Barchiesi, optó por apuntar a los consejeros del Partido Comunista, a tono con la estrategia de ese partido de intentar aislarlos del debate. “Veo que hay un grupo de consejeros muy bien dispuestos a avanzar hacia el éxito de este proceso constitucional. Veo a otros, en cambio, que han optado por el fracaso del proceso y yo espero que esas posiciones sean sinceradas”, precisó.
- En el oficialismo no había muchas expectativas realmente y sabían que lo más probable era que sufrirían un revés en la Corte Suprema. Si bien optaron por sacar en limpio la capacidad de dar la señal de actuar en bloque, unidos, tienen muy claro que el fallo favorable a la derecha puede propiciar que este sector, especialmente republicanos y la UDI, se cierre a las opciones de diálogo para imponer sus criterios.





