- En la jornada de ayer, el grupo de legisladores se abocó en analizar las propuestas de indicaciones, centrándose en aquellas que solicitan, explícitamente, los cuidados paliativos previos para un enfermo terminal.
- Otros temas expuestos por las y los diputados, fue que el mencionado tratamiento también debiera ser para el entorno directo del enfermo, pues se trataría de un tema de contención emocional y psicológico al grupo familiar.
- La iniciativa busca garantizar que las personas mayores de 18 años diagnosticadas con una enfermedad terminal o que padezca una dolencia incurable, con disminución avanzada e irreversible de sus capacidades y que le ocasione sufrimientos físicos intolerables, puedan acceder a la eutanasia y suicidio médico asistido.
- La asistencia médica para morir puede ser ejercida a través de dos acciones: la eutanasia, donde un profesional de la salud administra los medicamentos que provocarán la muerte, y el suicidio médico asistido, donde el facultativo proporciona el producto pero es autoadministrado por el paciente.
- El proyecto de ley plantea los siguientes requisitos para acceder a la muerte asistida: ser mayor de 18 años, estar consciente al momento de la solicitud o haber declarado previamente su voluntad, y contar con la certificación de un médico psiquiatra o un médico especializado en medicina familiar.
- El diputado Vlado Mirosevic, autor de la iniciativa, señaló: «No le demos un portazo a la dignidad. No le demos un portazo a la libertad”.
- La Conferencia Episcopal rechazó el proyecto y declaró: “se trata un paso de máxima gravedad política y moral, porque implica una concepción —a nuestro entender— errada de la persona humana, de su dignidad y de sus derechos esenciales”.
- Por la cantidad de indicaciones presentadas, se acordó recibir más propuestas hasta el lunes 4 de enero, para votar el martes 5 del mismo mes.





