“Hay responsabilidades compartidas de empresas, mutuales y la Superintendencia de Seguridad Social en las enfermedades vinculadas a la industria del salmón”, dijo el senador de Los Lagos, Rabindranath Quinteros (PS), al referirse a las condiciones laborales que deben enfrentar las mujeres que trabajan en salmonicultura. Agregó que “las empresas no desarrollan planes preventivos eficaces y las mutuales aplican criterios restrictivos para declarar enfermedades profesionales, mientras, que la Superintendencia de Seguridad Social no cumple el rol regulador que le corresponde”.
El legislador, quién es representante de una de las regiones del país con mayor presencia de industria salmonera, explicó que lamentablemente ante la ausencia de las instituciones en la supervisión de las condiciones laborales los costos asociados a tratamientos son pagados por las trabajadoras. “No es posible que sean asumidos por el eslabón más débil, el gobierno debe intervenir”, dijo Quinteros.
Tendinitis y artritis, son enfermedades crónicas, dolorosas e invalidantes que, según información que maneja el congresista, “ya no son casos aislados -entre las mujeres de las plantas procesadoras- este problema se ha extendido y cuando ello ocurre y no hay respuesta del sistema, entonces el Estado debe buscar soluciones”.
Quinteros llamó a la Superintendencia de Seguridad Social a reconocer que las patologías inflamatorias crónicas que afectan a un gran número de trabajadoras en la salmonicultura, se consideren como enfermedades laborales, lo que permitirá obtener diagnósticos a tiempo y tratamientos médicos adecuados supervisado por las instituciones correspondientes, “porque la salud es un derecho y no privilegio y las trabajadoras no tienen por qué asumir de manera personal el costo de un tratamiento de una enfermedad laboral”.
Chile es el segundo productor mundial de salmón, por ello, Quinteros pidió a los “gigantes” de la industria exportadora que muchas de las enfermedades que presentan sus trabajadoras, “son consecuencia de la labor que realizan (…) Son muchas las mujeres del salmón que me han contactado para denunciar que sus empleadores las abandonaron y han tenido que enfrentar solas el tratamiento de sus dolencias. Eso es inaceptable y debemos poner un alto”.
El senador socialista reiteró que el gobierno debe asumir su responsabilidad fiscalizadora en esta materia y, en particular, en este sector productivo donde las mujeres están asumiendo de forma particular los costos de las enfermedades laborales.





