Karen ¿Qué te motivó a postularte, sin ser alguien que esté cercana al mundo de la política?
No lo veía como una opción, al ser una ciudadana común y corriente. Como el país es partidista era requirente pertenecer a algún partido o ser apoyada por un partido y, en lo personal, no me siento representada por ninguno. Pero, cuando se me invitó a participar de este proceso, lo que me motivó fundamentalmente fue ser profesora, desenvolverme donde trabajo con niños de prebásica hasta personas de la tercera edad, con personas con discapacidad, con distinto tipo de enfermedades crónicas; son personas que hasta ahora no se les han solucionado sus problemas sociales. Entonces, cuando se me invitó, vi a mi alrededor y, en la idea de que fuéramos personas comunes y corrientes, yo dije bueno, tenemos que ir.
¿Quién te invitó? ¿votaste por el rechazo o el apruebo?
Me invitaron personas que trabajan en pos de la infancia y en temas como la familia. Este partido, Conservador Cristiano, se creó hace cinco meses y me siento representada. Hemos podido trabajar, hacer cosas. Yo no voté, porque estábamos en cuarentena, y mi punto de votación era muy lejos.
¿Pero estabas preparada para votar apruebo o rechazo?
Estaba preparada para votar por el rechazo.
¿Qué cosas crees que debiera tener la nueva Constitución como mínimo? ¿Qué es lo primero por lo que te vas a jugar por que esté en ella?
Lo primero son las libertades. Yo siempre digo que voy a ser como una especie de William Wallace. Cuando la gente me dice: ¿y se nos va a prohibir ciertas cosas?, yo digo no, en ese minuto yo voy a gritar libertad. Nosotros nacemos libres, la libertad es un derecho básico de todo ser humano.
Yo soy libre de creer en mi interior en lo que yo quiera mientras no transgreda al otro, de pensar en el otro, de manifestarme como quiera, las libertades para mi son indispensables.
En base a eso van a venir todas las otras libertades, la libertad de acceder a una educación digna, a una salud preventiva, que es algo que no está en la Constitución. Para mí eso es fundamental.
Si estás pensando en libertades, ¿cuáles son las otras libertades que deben estar?
Para mi la libertad radica desde la concepción hasta la muerte, lo más importante es que se resguarde la vida en sí.
En el Congreso se está tramitando el proyecto de eutanasia y hay toda una discusión valórica y ética. Hay quienes plantean que existe la libertad de decidir sobre las circunstancias de la propia muerte; otros, que la vida es un valor superior. ¿En qué línea estás tú en esa materia?
Más allá de un tema religioso, hay un tema de profesionalismo, y como profesional lo veo como una manera simplista de terminar con una vida que ya está estorbando.
… Y si una persona mayor, con plenas facultades, plantea que quiere la eutanasia, ¿eso estaría dentro de las libertades que planteas?
Ahí entraríamos en la libertad de consciencia del profesional. Porque si uno libremente dice “no quiero seguir viviendo”, OK, no puedo meterme en eso. Pero, sinceramente, dudo que el Estado ponga un equipo para que determine si esa persona está en condiciones de tomar una decisión así y que el médico también acceda. No sé si el Estado vaya a hacer una cosa así, cuando hoy, para una atención sicológica tienes hora para seis meses más. Sería como cuando a la gente se le pregunta en un pasillo si quiere desconectar a un familiar.
¿Qué pasa con la libertad que las mujeres tienen sobre su propio cuerpo? A tu juicio, ¿las mujeres tienen esa libertad?
Sinceramente yo creo que esos son los temas que va a tratar la Constitución, porque el tema social lo queremos resolver todos, tenemos un punto en común. En ese caso, la libertad de la mujer la considero, porque soy mujer y soy libre de mi cuerpo, pero mi libertad termina cuando comienza otra vida. Esto trasciende creencias y todo tipo de dogmas, tiene que ver con cuándo comienza una vida, porque si tenemos el derecho a la vida, tenemos que respetar ambas vidas.
Como mujeres tenemos la libertad de reproducción, de decidir si ser madres o no ser madres, y existen todos los métodos preventivos habidos y por haber. Por lo tanto, si llegase a pasar que fuera violada la persona, eso ya está (en la ley).
Hay bastante consenso en que el Estado chileno está al debe con las personas. ¿Qué debiese decir la Constitución respecto a los derechos sociales?
Algo que yo añadiría es la prevención en salud, para mi es vital. El 97% de la ciudadanía padece alguna enfermedad crónicas y Chile no cuenta con un sistema preventivo efectivo. Actualmente, el sistema de salud preventivo se basa en una tabla que señala que si uno va y le dicen tome tanta agua, ya están los recursos preventivos en esa persona. No estamos invirtiendo en prevención.
En el caso de la educación, (la actual Constitución) dice resguarda, no está a cargo del Estado. En ese caso la educación está resguardada por el Estado hasta la enseñanza media. En el caso de la educación superior, la Constitución dice que la comunidad se hace cargo. Cuando a mi me dicen la comunidad, yo digo, “ya, ¿quién es la comunidad que tiene que hacerse cargo de mí?”. En ese minuto, hay un desligarse de nosotros como sociedad. Para mí la educación es un punto básico, así como el emprendimiento, porque es uno de los puntos para salir de la pobreza, en mi caso la educación me permitió salir de la pobreza.
Ya que tocaste este punto, ¿estás de acuerdo en que, de cierta manera, el Estado se haga cargo de la educación y no solo que garantice el acceso a la educación?
El Estado tiene que hacerse cargo de que esta garantía exista.
…¿Hasta el nivel de educación superior?
Sí. Tiene que resguardarlo. Para mí no todo es gratis, porque no somos un país que tenga esa solvencia. Y el CAE es una deuda eterna, uno termina pagando un crédito mayor que cualquier casa comercial. Cuando a mí me preguntan por qué quiero eliminar el CAE, les digo que porque prácticamente endeuda al pobre, uno de los requisitos para acceder a este crédito —donde el aval es el Estado, que no se comporta como un aval— es pertenecer a la población más vulnerable del país. Un chico a los 17 años tiene que tomar o no tomar un crédito del cual desconoce (sus alcances), porque no tenemos educación financiera en la enseñanza; y toma un crédito y luego que se titula queda endeudado mucho más que con cualquier casa comercial.
¿De qué manera el Estado puede hacerse cargo de esta educación? Como exestudiante de educación superior, más simple hubiera sido que, si mi carrera costaba 10 millones, se me presten esos 10 millones y yo, después, lo pago en cuotas; y no que sea una deuda para siempre, que el estudiante ni siquiera conozca la letra chica de este crédito.
Tu vas fuera de los pactos. ¿Cuál es tu visión de la política como ocurre actualmente?, ¿y qué cosas pondrías en la Constitución para abrir más espacios?
La constitución actual, y la razón por la que yo iba a votar rechazo, es porque me representa en los valores y principios fundamentales. Para mi la política actual, como ciudadana común y corriente, se basa en seguir alimentando políticos. En La Araucanía se ven muchos problemas en que uno recurre a la política, pero existe una barrera burocrática y uno no alcanza a llegar más allá.
Sí se tratan de hacer cosas, sí, pero soluciones que son parche; sí, se entregan bonos para que las personas se queden tranquilas… y así va funcionando la política como la vemos los ciudadanos comunes y corrientes. Pero cuando uno va a un tema de fondo, a la solución permanente, no existe.El ámbito político lo veo bastante corrupto, bastante en pos de ellos mismos, en ayuda de ellos mismos, pero no en ayuda a la ciudadanía, se buscan soluciones simplistas.
¿Le darías escaños reservados permanentes a los pueblos originarios?
Sí, son personas que representan a una comunidad. Nadie más va a entender a una comunidad mapuche que quienes viven en una comunidad mapuche. Se puede hablar mucho desde afuera, pero es más profundo. Yo soy mapuche, es un tema de creencias, del respeto a la naturaleza, del respeto a la vida, y de esa manera un proyecto (de ley) nacería del corazón de una comunidad, no es menor el porcentaje de pueblos originarios. Para mi es importante que puedan tener un espacio, aunque sea uno, porque ven de una forma diferente a las demás personas.
Volviendo al sistema de los partidos políticos, ¿por qué crees que hay tanto descontento?
Primero, porque uno ve tremendas diferencias en todo; actualmente estamos en medio de una campaña política donde hay un grupo de partidos políticos, candidatos, que se han desembolsado más de 9 mil millones de pesos. En mi caso, siendo sincera, se nos han entregado 200 mil pesos. Eso es bastante injusto, cuando yo, como ciudadana común y corriente, digo: ¿cuál es la labor de un partido político?, ¿aparecer cada cuatro años o cuando hay candidaturas? Eso es lo que yo veo.
Uno ve a los partidos políticos como algo que nosotros costeamos, pero que no ayudan, son invisibles, y solo son visibles en las candidaturas o campañas.
¿Cómo crees tú que va a ser la convivencia entre estos ciudadanos comunes y corrientes con los representantes de partidos tradicionales en la Convención?
Yo creo mucho en el diálogo, aunque pensemos diferente podemos llegar a un consenso. Creo que un político no puede ser tan cerrado y que puede escuchar a una persona que vive el transporte a diario, que tenemos un montón de obstáculos. Creo que tiene que haber un equilibrio entre quienes pueden tener la experiencia política y quienes viven esas cosas.
Siendo mapuche, comentaste lo de la plurinacionalidad, ¿qué otras cosas piensas que tienen que ocurrir para dar solución a este conflicto que se arrastra por tanto tiempo?
El tema mapuche es una deuda histórica. Me parece una falta de respeto que los mapuche no estén en la Constitución, es una falta de respeto, porque estuvieron antes; más allá de que se compartan o no las creencias, se comparta o no se comparta el lenguaje. Es un tema de respeto, de que yo estaba antes que tú, respeta mi espacio, respeta mi tierra, respeta mis aguas; es un tema de reconocimiento y eso no existe. Hay candidatos que dicen “sí, podría decir plurinacional o multiétnico”, pero no tienen para qué decir tantos pueblos… para mí el respeto se escribe.
¿Qué opinas de otras propuestas, como la devolución de tierras, un ministerio de pueblos indígenas?
La Constitución es macro, no va a ser tan detallista, eso es materia de ley. Pero la parte fundamental es que se va a reconocer al pueblo mapuche, que ellos están y son de aquí. Sobre la devolución de tierras, alguien las compró y no corresponde llegar y quitárselas. Los mapuche tenían sus tierras y el Estado con violencia se las quitó; no corresponde solo quitársela a quienes la compraron al Estado, tiene que hacerse como corresponde.
Para parar la violencia en La Araucanía, ¿qué harías ahora?
Podemos exigir que el Estado de Derecho esté aquí. La violencia en La Araucanía no tiene representación de un grupo social, aquí hay personas que son delincuentes, que le quitan el derecho a otras. Debemos tener un Poder Judicial efectivo. Acá, de mil casos que se reciben, se archivan, se cierran y no se resuelven. El Poder Judicial debe ser efectivo.
Un tema fundamental, también en la Región de La Araucanía, es el tema del agua. ¿Has podido analizar cómo debiese resolverse ese tema?
Es un tema vital, acá el agua está privatizada, como en otros lugares. ¿Qué provoca esto? Que hay comunas que no tienen agua. Traiguén significa salto de agua y no tiene agua, no porque la gente haya hecho mal uso, sino porque las empresas tienen la facultad de sacar esa agua, y que, en promedio, ocupan 500 litros por segundo no utilizados de buena manera, desperdiciados, y al frente hay comunidades que no tienen agua, en que las napas están secas. No puede ser privatizada, hasta los niños en las escuelas dicen que el agua no puede ser privada.
Para mí, la Constitución sí debe señalar al agua como un derecho público, como un bien nacional, que aunque yo tenga o no recursos la pueda tener. Que una vez que haya una vivienda llegue agua, aunque tenga un techito, tenga el derecho al agua.
Finalmente, ¿cómo ves tus posibilidades de llegar a la Convención Constituyente? ¿Cómo lo estás haciendo para ganar?
Con puerta a puerta. La franja electoral no nos favorece, hay personas que nos dicen “la estamos esperando desde que comenzó la franja electoral y no sale”; y no, porque tenemos un segundo dividido en seis (candidatos). Entonces, tenemos que salir a hacer puerta a puerta, explicarles la Constitución, los proyectos que afectan a la niñez, contarles la realidad como es, siendo sinceros y educando a la ciudadanía.
¿Posibilidades de ganar? Tengo toda la fe, he recibido mucho cariño de la gente, creo que también porque una es profe, nos ven diferente, nos ven como parte de ellos. Mientras más personas alcancemos a hablar, nos va a ir bien.





