Comenzar por preguntarte, ¿cómo ves tus posibilidades electorales?
Es difícil. Yo creo que todos los que no somos de derecha en el distrito 11 tenemos un desafío mayor, pero yo veo buenas posibilidades de salir elegida. He tenido que meterme en las 5 comunas a punta de esfuerzo de mucho trabajo en terreno, pero ahora que estamos llegando al final de la campaña, voy viendo los resultados de ese trabajo, voy viendo cómo ya me conocen o me han visto en la televisión o en una feria o repartiendo dípticos.
Cuando tú conversas con la gente y le explicas que eres candidata a constituyente, ¿qué te dice la gente?, ¿cuáles son tus expectativas respecto de este proceso electoral?
Cuando me acerco a conversar no saben de que soy candidata entonces la primera reacción es “no queremos nada”, “vienen cada cuatro años y después desaparecen” y ahí tengo que explicar que es la primera vez que soy candidata en algo que nunca hemos votado.
Hay harta confusión porque son cuatro elecciones, entonces eso hace que sea engorroso, pero creo que hay más interés en el proceso constituyente que en la elección municipal, a pesar de que es en la elección municipal donde tu puedes reclamar lo de las veredas, lo de la seguridad, pero yo creo que el plebiscito fue la mejor introducción para esta campaña porque prácticamente todos votaron en el plebiscito, lo que ya es inusual y se involucraron con una mística, entonces hay que cambiar el paradigma de qué es lo que ofrecen estas candidaturas.
La Constitución actual dice que todos los chilenos y chilenas somos iguales, sin embargo, las mujeres sienten espacios de discriminación día a día. Frente a esto podríamos suponer que la redacción de una Constitución que establezca igualdad de derechos entre hombres y mujeres no es suficiente, ¿de qué manera la escribirías, que adicional le pondrías?
No es solo una sensación de discriminación, sino que es una experiencia objetiva de vida. Está esa idea de que no nos escuchan, no nos valoran, nos silencian y ahora tenemos que sacar nuestra voz con fuerza, a todas les hace sentido porque todas alguna vez han sentido esa experiencia y la han vivido.
No basta con una declaración, y lo que tenemos hoy en día en la Constitución es una frase que dice que hombres y mujeres son iguales ante la ley, sino que tú necesitas complementar eso con medidas que logren revertir esa discriminación.
La igualdad entre el hombre y la mujer se construye con una promoción de la mujer y una intención de igualarla, no con una falsa neutralidad. Yo he estado promoviendo una Corte Suprema paritaria y yo creo que eso no se tiene que delegar a que el Estado lo podrá hacer, sino que es la Constitución del espacio para regular el poder judicial y para comprometerse ahí con una Corte Suprema paritaria. No hay constituciones que regulen la paridad en temas específicos porque tampoco hay procesos constituyentes que se hayan construido con la paridad, nosotros somos vanguardistas.
Hay algunos que consideran este proceso poco democrático por incorporar paridad, yo creo que es la consolidación de una democracia sustantiva pues asegura la incorporación de grupos históricamente excluidos.
Una discusión grande que hubo en materia constitucional fue la Ley de Aborto en tres causales, ¿tú crees que en esa materia se debiera innovar respecto del derecho del que está por nacer?, ¿debieran cambiarse las cosas o dejarlas como están?
Yo creo que es fundamental que la Constitución que tengamos no prohiba esa discusión en el Congreso Nacional, sino que se entienda que la discusión sobre como se regula la interrupción del embarazo ya sea a plazo o con causales, es legítima y tiene que darse en el seno del Congreso Nacional.
La discusión tiene que abordar el ejercicio del derecho de las mujeres y también la protección del ser en gestación y las tres causales dio cuenta de eso; nosotros tenemos en la actual una Constitución que considera la protección del ser en gestación y pudo aprobarse como constitucional la Ley de las tres causales. Lo importante es que jamás se interprete la Constitución como una prohibición a ese legitimo debate.
¿Estás por suprimir o cambiar la frase de que “se protege la vida del que está por nacer?
Yo la mantendría. Es un mandato al legislador de proteger la vida del que está por nacer y yo creo que ese es un mandato que tiene sentido y que tiene efectos en un ámbito mucho más amplio que la interrupción del embarazo. Tiene efectos, por ejemplo, en regulaciones laborales, de pre y post natal, tiene ejemplos en manipulación genética, en temas de desarrollo científico.
La centro izquierda, más o menos, hay un conceso, respecto de cambiar el sistema presidencial de como está actualmente, y cambiarlo por un sistema semipresidencial y hay otros que derechamente quieren pasar a un régimen parlamentario, ¿por cuál te inclinas y por qué?
Yo soy partidaria de la promoción del sistema semipresidencial, porque permite mantener nuestra cultura cívica de poder elegir directamente al presidente o presidenta de la República a través de las elecciones generales, pero promover una mayor colaboración entre el Congreso y el Ejecutivo que hoy es prácticamente inexistente.
¿No crees tú que el régimen presidencial también de cierta manera nos da un sello de seriedad en el mundo?, ¿crees que nos diferencia de los otros países de Latinoamérica?
No comparto ese argumento, porque lo que hace es presuponer que la estabilidad pasa por el sistema hiperpresidencialista que tenemos. Yo creo que los sistemas dependen de como las personas actúan, y el acuerdo que dio inicio de este proceso constituyente lo que mostró fue altura de mira de todos los actores políticos, perfectamente la oposición en un sistema hiperpresidencialista podría haber dicho “esta es toda responsabilidad del presidente Piñera, así que nos cruzamos de brazos y no hacemos absolutamente nada”, pero si tuvimos un acuerdo transversal que llamó a la discusión de una nueva Constitución es porque tenemos un capital político que es propio de nuestro país.
Tú dices que tiene que ver con que la clase política es seria, pero si llegamos a un acuerdo en este régimen hiperpresidencialista rígido, pero qué pasaría si soltamos “la mano” y tenemos un régimen que permite sacar a los presidentes, ¿no crees tú que si permitimos lo que estás proponiendo al final vamos a terminar en el “House of Cards” y no en “Borgen”?
A mí me tocó trabajar en la defensa de Yasna Provoste cuando era ministra de Educación, así que me consta la falta de argumentos que existía en esa acusación constitucional, y que fue más bien un gallito político que una acusación con fundamentos jurídicos, pero tenemos en este mismo Congreso Nacional las acusaciones en contra del presidente Piñera que se han descartado, incluso ese hiperpresidencialismo permite sacar al presidente en funciones por ciertas razones.
El régimen chileno considera la participación ciudadana como una especie de opinión de la gente y no como incidente, ¿tú incorporarías plebiscitos, formas de participación efectiva vinculante?
Me gusta la idea de la iniciativa popular de Ley, me gusta también la idea de ampliar las esferas en las que se puede recurrir a un plebiscito, pero siempre esas ideas de la mano de una responsabilidad fiscal porque yo creo que las iniciativas no pueden ser una ilusión.
Han surgido discusiones respecto de cuáles derechos deben estar en la Constitución, y hay dos que han salido que son derechos adicionales, que son el derecho a la vivienda y el derecho al agua, primero saber si esto es una discusión sobre derechos o sobre régimen general y en particular estos dos derechos.
Hay derechos que hay que modificar la manera en la que están redactados y otros que hay que incorporar. En el caso del derecho del agua lo único que dice la Constitución actual sobre el agua es dar protección como derecho de propiedad a los derechos que tienen los particulares sobre los derechos que se le otorgan de agua, pero no hay ninguna mención al agua como un bien nacional de uso público ni priorización de acceso al consumo humano o de protección de la biodiversidad.
En el caso de el derecho a la vivienda lo que hay es silencio. Hay que recordar que tenemos compromisos internacionales sobre la materia, en especial a nivel latinoamericano, entonces incorporarlo en la Constitución no es algo completamente ajeno. El derecho a la vivienda no es solo tener un techo y un suelo, sino que también es el acceso a servicios básicos, y es como la vivienda se incorpora y se construye en un entorno.
El resguardo del derecho a la vivienda pasa también por una promoción de la inclusión, porque yo creo que va a ser el sello que tenga esta Constitución, porque cada Constitución es en reflejo de sus tiempos, y yo creo que la gran demanda que está detrás de esta Constitución es justamente la inclusión y la valoración de la diversidad y eso pasa por los pueblos originarios, por las mujeres, pero pasa también por como se organiza el espacio publico y la vivienda.
¿Estás de acuerdo con poner en el reglamento entonces una especie de clausula de responsabilidad fiscal para qué nos diga cuánto cuesta la incorporación de nuevos derechos?
Yo no lo pondría en el reglamento, yo lo pondría en la Constitución, yo creo que toda la regulación de los derechos sociales y los otros tienen que ser bajo la responsabilidad fiscal, entonces no es una obligación para el proceso constituyente, sino que es una forma de construir un mejor país, pero que tenga mejor sustentabilidad. El principio de responsabilidad fiscal debe quedar consagrado a nivel constitucional.
Son 6 los candidatos que se eligen en el distrito 11, según tu pronostico, ¿quiénes son los 6 que van a elegir?
Mi apuesta es que la derecha saca tres candidatos y nosotros sacamos dos. Pero yo creo que Francisco Orrego y Henry Boys le quitan votos importantes a la derecha.





