De pingüino a constituyente. César Valenzuela fue uno de los protagonistas de la revolución pingüina del 2006, la misma que tuvo contra las cuerdas el debut del primer gobierno de Michelle Bachelet. Quince años después, este abogado con un magister en Seguridad Pública es uno de los 15 miembros del Colectivo Socialista en la Convención Constitucional, representando al distrito 9: Cerro Navia, Conchalí, Huechuraba, Independencia, Lo Prado, Quinta Normal, Recoleta, Renca.
En conversación con www.alertaley.cl, Valenzuela repasó los puntos más relevantes de estas dos primeras semanas de trabajo de la Convención: “Tenemos que es resolver lo más rápido posible los temas administrativos y de funcionamiento, para entrar en los temas de fondo rápidamente”, afirmó y acotó que una de esas materias de fondo que servirá de eje ordenador será el “tipo de Estado que vamos a tener, son principios que van a irradiar a todo el resto de las discusiones”.
-Las encuestas muestran una amplia valoración y confianza en el trabajo de la Convención en esta etapa inicial ¿Qué tan importante es ese respaldo ciudadano y cuáles son los errores que no debe cometer la CC para no perder ese capital?
-Una alta tasa de respaldo ciudadano es fundamental, dada la magnitud de los cambios que se están proponiendo hacer. Estos cambios no solo son posibles con una mayoría al interior de la Convención, sino que esta tiene que tener un correlato importante en la ciudadanía. Nosotros también tenemos que contribuir a que esa credibilidad, a que esa confianza se mantenga y para eso, lo más importante es que no nos distraigamos de nuestra tarea principal, que es efectivamente proponer una nueva Constitución. Todos los temas de contingencia son relevantes, pero eso no nos puede distraer de nuestra tarea principal.
-Por lo visto de los convencionales de Chile Vamos en las sesiones ¿cuál crees que es la estrategia con la que funcionarán en la Convención y cuál es su objetivo?
-Creo que la estrategia de Chile Vamos hasta el momento ha sido atrincherarse y eso no va a dar un buen resultado. Uno lo que esperaría es que los sectores más conservadores efectivamente mantuvieran esa estrategia, pero esperamos que el resto se sume a un trabajo colaborativo que permita avanzar.
-¿Hay convencionales de derecha que han dado señales que se puede llegar a acuerdos con ellos?
-Creo que es muy prematuro hablar de eso, pero evidentemente que a primera vista uno ve que hay perfiles que son distintos.
-Los procedimientos y la gestión de la mesa han sido los principales focos de críticas desde la derecha…
-Las críticas son injustas, porque todos estos problemas que hemos tenido y que ha debido asumir la mesa, no son producto de responsabilidades de la mesa. Muy por el contrario, muchos de ellos tienen que ver con que el Gobierno y en particular el Presidente de la República y el ministro (Segpres), no cumplieron el mandato institucional que les ordenaba prestar apoyo para la instalación y el funcionamiento de la Convención Constitucional. Lo que ha debido hacer la mesa es ir parchando los problemas que se arrastran, producto de la mala gestión del Gobierno.
-Ninguna fuerza política sola en la CC tiene mayoría ni tampoco capacidad de veto. En ese sentido, ¿cuáles son los objetivos del Colectivo Socialista para estas primeras etapas de la Convención?
-Nadie tiene efectivamente -y la ciudadanía fue extremadamente sabia en esto- los números suficientes para vetar, pero tampoco para imponerse. Por eso, la articulación del mundo social y político se vuelve fundamental y justamente a ese objetivo, a esa tarea, los socialistas nos hemos puesto a disposición.
-Tanto en la elección de Elisa Loncon y Jaime Bassa, como en la aprobación de la declaración sobre los detenidos tras el estallido y el conflicto mapuche ¿crees que fue clave el eje de convencionales del Frente Amplio y el Colectivo Socialista?
-Siempre va a ser importante la articulación o entendimiento que establezca el Colectivo Socialista. En esa perspectiva nuestro entendimiento con el Frente Amplio es clave y también lo será con otros actores representados en la Convención.
-¿Hay un eje de entendimiento y trabajo político privilegiado entre el FA y el PS en la Convención? ¿Debería haberlo y ampliarlo?
-No hay ninguna alianza con el Frente Amplio ni con ninguna otra fuerza. Lo que hemos definido es que vamos a tener un entendimiento permanente con todas las fuerzas sociales y políticas transformadoras y en esas características entra el Frente Amplio. Lo de ayer (el miércoles) hubo algunas indicaciones que nos pareció la mejor posición la del FA y por eso la votamos a favor, pero así también votamos otras de la Lista del Pueblo, presentamos algunas nosotros mismos que a buena hora fueron altamente votadas. Entonces ese entendimiento en particular con el Frente Amplio no es tal.
-Zanjado el tema de la declaración sobre los presos del estallido y el conflicto mapuche, ¿la Convención debe evitar pronunciarse permanentemente sobre temas de la coyuntura o sí le cabe ese papel?
-No es tarea de la Convención estar constantemente pronunciándose sobre temas de coyuntura. Ahora, hay situaciones en las que evidentemente la CC debe tener una opinión. Qué es lo que no puede ocurrir, que esas opiniones o pronunciamientos sobre esos temas paralicen el trabajo que es propio. El mandado popular que tenemos es proponer una nueva Constitución, esa es nuestra tarea principal.
-Afinados los temas de procedimientos y ya con un reglamento provisorio, ¿cuáles son los primeros temas a los que debe abocarse la Convención?
-Una vez zanjados los temas de funcionamiento y administrativos, inmediatamente debemos entrar en las materias de fondo, eso es urgente. Ahora para llegar a eso hay que preparar todo administrativamente. No están decididos, pero me imagino que en paralelo se van a empezar a discutir todos los temas, aunque un eje ordenador va a ser el tipo de Estado que vamos a tener y a partir de eso, son principios que van a irradiar a todo el resto de las discusiones.





