Después de tanto documento, de tantas audiencias y jornadas maratónicas de las comisiones para discutir y votar las distintas propuestas, finalmente el pleno de la Convención inicia esta semana el proceso de votación en general de sus reglamentos definitivos: la normativa general, uno de ética, otro de participación popular y el de consulta indígena.
Este proceso es clave para establecer la forma en que la Convención de ahora en adelante funcionará, sus normas de trabajo y sobre todo, las reglas por las que se regirá el debate constitucional de fondo que debe plasmarse en diez meses más en un texto de nueva Constitución.
El pleno esta citado para este jueves 9 de septiembre todo el día y para el viernes 10 en la mañana. Durante la semana, este lunes 6 se debería publicar y difundir las propuestas definitivas ya empalmadas, más el informe de incongruencias y conflictos que elaboraron los coordinadores de la Comisión de Reglamento, Amaya Alves y Daniel Bravo. Los convencionales tendrán martes y miércoles para conocer, estudiar, intercambiar opiniones y prepararse sobre los contenidos de los documentos de cara al pleno.
Sorteada la valla de la votación en general, los convencionales tendrán plazo el lunes 13 de septiembre y el martes 14 para presentar indicaciones a los reglamentos. Los dos días siguientes quedaron para la elaboración del documento comparado con todas las enmiendas realizadas, documento que debe estar entregado y difundido el lunes 20 de septiembre para conocimiento de toda la Convención.
Esa semana precisamente será la más relevante para la Convención en sus dos meses de trabajo, porque los días martes 21, 22 y 23 de septiembre el pleno sesionará mañana y tarde para votar en particular todas las indicaciones y zanjar definitivamente sus reglamentos.
Es ahí donde se darán las últimas batallas de las propuestas que no se incluyeron en los documentos finales presentados al pleno o que quedaron en el informe de incongruencias. Temas que van -entre muchos otros- desde los plebiscitos dirimentes, la insistencia para rebajar el quórum de 2/3 a 4/7, crear una octava comisión temática sobre plurinacionalidad, una coordinación transversal de comisiones, la abstención como no votación y que el tema de DD.HH sea concebido como un todo en una sola gran comisión o, se separe -como lo propuso reglamento- en dos: Derechos Fundamentales y otra de temas de «Medio Ambiente, Derechos de la Naturaleza, Bienes Naturales Comunes y Modelo Económico».
El objetivo de la mesa ampliada de la Convención es que, tras todos los ajustes de rigor, el documento final y aprobado sea publicado el martes 28 de septiembre. Eso permitirá que los dos días siguientes -miércoles 29 y jueves 30- se desarrolle el proceso de patrocinios para que los convencionales se incorporen a las distintas comisiones temáticas que se hayan aprobado, en las cuales se iniciará el debate de fondo la primera semana de octubre sobre las distintas áreas que debe abordar la nueva Constitución.
Si esta planificación se cumple, el proceso constituyente chileno entra en tierra derecha y habrá superado su primera gran valla, el reglamento, en dos meses exactos, un tiempo récord y que supera todas las expectativas iniciales.





