Establece como capital regional la ciudad de Chillán. Comprende las Provincias de Diguillín, Punilla e Itata, las que a su vez tendrán como capitales provinciales a las comunas de Bulnes, San Carlos y Quirihue, respectivamente, sumando 21 comunas. De esta forma, la antigua Provincia del Ñuble, que dependía de la VIII Región del Biobío, pasa a tener categoría de Región.
Junto con definir la conformación de la nueva región político-administrativa, la ley define la dotación de servicios de la Administración del Estado y Judiciales necesarios para el funcionamiento como tal de la nueva región, la cual entrará en vigencia un año después de la promulgación en el Diario Oficial, es decir, en septiembre de 2018.
Regula a los pescadores artesanales que ya operan en la zona, quienes tenían registro en la VIII Región del Biobío como también a futuros registros que figurarán por los límites geográficos de la Región de Ñuble.
También introduce modificaciones a la Ley General de Pesca y Acuicultura, incorporando la expresión “XVI Región de Ñuble”.
Entre los indicadores relevantes la nueva región contaría en 2017 con 469.594 habitantes, donde la capital regional –Chillán- reuniría a un 38,8% de la población de Ñuble. Las provincias de Diguillín y Punilla cuentan con población más joven que la provincia de Itata, donde destaca el menor porcentaje de población en edad de trabajar y el mayor porcentaje de adultos mayores, en comparación con las demás provincias.
Por último, y a nivel de disposiciones transitorias, el Presidente de la República tendrá una serie de facultades hasta la entrada en vigencia de esta ley (contemplado para el 6 de septiembre de 2018, según dispone su artículo 16), con el fin de garantizar la puesta en marcha de los distintos servicios públicos.






