- La primera sesión del pleno de la Convención de esta semana estuvo marcada por un tenso debate. Se discutió los alcances y objetivos de las cinco nuevas comisiones -derechos humanos, Comunicaciones, Transparencia, Participación y Descentralización- aprobadas la semana pasada.
- Hubo 18 diferentes propuestas en total sobre las cinco comisiones, aunque el debate más complejo se dio en torno a la de derechos humanos, sobre la cual que hubo cuatro planteamientos: una de Lista del Pueblo y Pueblos Originarios, otra del Colectivo Socialista, una de Apruebo Dignidad y Pueblos Originaros y; una última de independientes con Chile Vamos.
- Tanto la propuesta de la LDP como la del PC apuntaron a que la comisión de DDHH garantice la memoria y reparación de las victimas de violaciones a los derechos humanos ocurridas tras el estallido social y en contra de los pueblos originarios.
- La convencional independiente Ruth Hurtado explicó los aspectos centrales de la propuesta de Chile Vamos. Puso el acento en que la comisión debe hacerse cargo de los agredidos en el marco de las movilizaciones del estallido social, los comerciantes afectados en sus propiedades, las fuerzas policiales agredidas y los “afectados por el terrorismo” en La Araucanía.
- El punto fue respaldado en la sala por Ruggero Cozzi (RN), Eduardo Cretton y Arturo Zúñiga (UDI). En esa parte del debate la convencional gremialista, Katherine Montealegre, acusó a los sectores de izquierda de intentar «instrumentalizar» la defensa de los DD.HH.
- Desde el primer día los representantes de escaños reservados han solicitado que haya traductores en las sesiones para poder hablar en sus lenguas originarias, lo que hasta ahora no se ha concretado. Así, igual que la semana pasada, la machi y convencional Francisca Linconao intervino en el debate en mapudungun y sentenció que en La Araucanía no hay casos de terrorismo y que sistemáticamente los derechos del pueblo mapuche han sido violados: “Nosotros defendemos nuestra cultura, yo no soy terrorista. En la región no existe el terrorismo mapuche, hemos sido encarcelados y violados (…) es el Estado quien siembra el terror”.
- Fue en ese punto en que el debate tomó otro cariz y escaló, debido a las declaraciones vía twiter que hizo la convencional de Chile Vamos, Teresa Marinovic: “Constituyente Linconao hablando en mapudungun… sabe hablar en castellano, pero no importa: no pierde la oportunidad de hacer show”.
- Tras eso y en pleno debate en el hemiciclo, la convencional Ramona Reyes (Colectivo Socialista) y acusó de racismo a Marinovic: “La Convención no puede avalar a personas que tengan un nivel de racismo tan alto. Una falta de respeto contra una autoridad tradicional, una falta de respeto para todas las mujeres y todas las personas que estamos acá”.
- La presidenta de la Convención, Elisa Loncon, planteó que “los derechos lingüísticos son derechos humanos fundamentales. Gracias a nuestras lenguas somos seres humanos y si no somos capaces de respetar esa condición humana estamos perdidos en esta propuesta de instalar una nueva Constitución (…) efectivamente ustedes podrán decir que sabemos castellano, pero a nosotras no se nos está respetando el derecho a usar públicamente nuestra lengua en este proceso de deliberación democrática”.
- El vicepresidente de la mesa, Jaime Bassa, cuestionó los dichos de Marinovic, precisó que son «de la mayor gravedad” y que es fundamental que la Convención conviva con respeto. “Este es el órgano de representación popular más representativo que ha tenido la historia de Chile y si algo podemos hacer por fortalecer la democracia, junto con escribir la nueva Constitución, es aprender a convivir desde la diversidad en el respeto y la tolerancia (…) tenemos que comprometernos entre todas y todos a respetarnos en este hemiciclo y salas adyacentes, espacios de trabajo privados y sobre todo en los espacios públicos y redes sociales. Esa dimensión del proceso de construcción de un nuevo país es probablemente donde radica la mayor potencia transformadora”, recalcó.
- Ese no fue el único punto de conflicto en el debate. Dado que Montealegre (UDI) acusó de instrumentalización del tema de DD.HH, fue duramente replicada por el convencional Marco Arellano (LDP): “Acá hemos tenido que escuchar a un sector político que sistemáticamente está intentando retrasar las discusiones (…) aquí hay un sector que ha intentado engañar a la población, que ha sido parte de un gobierno y una clase política que durante los últimos 30 años lo único que ha hecho es robarle a la gente, denigrar a nuestro pueblo y es momento de que esto pare. Hago un llamado a que avancemos”.
- Nadie quedó indiferente, menos en Chile Vamos. El convencional Luciano Silva (RN), reclamó a la mesa y dijo que las declaraciones de Arellano ameritaban una sanción ética. “Usted no puede ni debe acusar públicamente a todo un sector sin exponer pruebas, calumniándonos de estar dedicados a robar, engañar y mentir. Usted nos tiró a todos en un mismo saco y eso yo no lo acepto”.
- Acto seguido, Silva emplazó a la mesa, puntualmente a Bassa para actuar con ecuanimidad y no solo hacer eco de la violencia de un solo sector de la Convención: “A penas le mostraron un tuit usted reaccionó, pero nada dijo cuando a todos los constituyentes de un sector los trataron de ladrones y mentirosos”.
- El pleno de la Convención cerró el debate sobre las comisiones sin votar ninguna de las propuestas.
- En la tarde sesionaron las comisiones de Reglamento, Ética y Presupuesto.
- En la sesión de la comisión de Ética fueron abordados los dos episodios de la jornada. Silva reclamó que fue censurado por la mesa y apeló a que todas las declaraciones que inciten al odio sean cuestionadas sin sesgo, mientras que la convencional, Bessy Gallardo (Lista del Apruebo) advirtió que las declaraciones de Marinovic fueron contrarias a la dignidad de la Convención y que hay tratados internacionales que amparan a los pueblos originarios a expresarse en su lengua.
- La comisión de Reglamento tuvo una larga jornada para definir a sus dos coordinadores, ya que el día anterior quedó abierto el debate sobre los alcances de la paridad y si eso implicaba obligatoriamente una elección binaria, punto que finalmente fue zanjado con el mismo criterio que el resto de las comisiones.
- Fueron elegidos como coordinadores de la comisión la convencional Amaya Alvez (Apruebo Dignidad) con 17 votos, elegida en una segunda votación para alcanzar la mayoría, y Daniel Bravo con 20 a favor, tras diez votaciones sucesivas. Ambos procesos fueron un permanente gallito de fuerza entre las tres corrientes internas de la comisión: la Lista del Pueblo, con el PC y pueblos originarios, otra compuesta por el Frente Amplio con el PS e independientes y la última de Chile Vamos.
- Hasta la quinta votación los candidatos fueron Bravo, que sacaba 13 votos, Ricardo Montero (Colectivo Socialista) que oscilaba entre los 9 a 11 votos y Agustín Squella, que obtuvo todos los votos de la derecha más el del DC, Fuad Chahin.
- Entre a sexta y la octava votación, Squella y Montero mantuvieron sus votos, pero la LDP y pueblos originarios intentaron el nombre de Wilfredo Bacian, escaño reservado quechua (Tarapacá), quien alcanzó un máximo de 14 votos. En la novena votación se mantuvieron los tres candidatos y se repuso el de Bravo. En la décima votación finalmente hubo humo blanco: Bravo logró 20 votos (PS y FA cedió y votó por él), Squella llegó a 10 y Bacian 1 voto de Hugo Gutiérrez.





