La Convención tiene que ajustar la brújula sí o sí. Más allá que el octubrismo haya llegado a su fin o no, lo real y concreto es que el escenario político del país cambió después de las elecciones del domingo 21 de noviembre y el órgano constituyente debe adaptarse rápidamente, porque lo que no se puede hacer es poner en riesgo el resultado final de todo este proceso. Guste o no, la ruta que a la CC le resta transitar es, al menos, complicada y el resultado de la segunda vuelta de diciembre, puede transformarla en un verdadero campo minado.
Esa ha sido la conversación obligada esta semana entre los convencionales, en las pausas de las sesiones de trabajo, en reuniones y grupos de WhatsApp, el qué va a pasar con esta tarea de escribir una nueva Constitución si el 19 de diciembre el balotaje lo gana José Antonio Kast o Gabriel Boric. Uno, el primero, un reconocido y enérgico detractor del proceso, el segundo, uno de los protagonistas del acuerdo del 15 de noviembre de 2019, que posibilitó iniciar la ruta constituyente como vía institucional para salir de la crisis que se instaló con el estallido social.
Ya se habla que con la correlación de fuerzas que tendrá el nuevo Congreso hay nula opción de realizar un plebiscito dirimente, también de sacar de la discusión temas como alargar el mandato de la Convención, neutralizar tanto simbolismo sectorial, abocarse más a logros concretos y que este nuevo escenario puede incidir en el tipo de mesa directica de la CC que se elija el 4 de enero, cuando toca renovar la que hoy lideran Elisa Loncon y Jaime Bassa.
No pasa porque la nueva Constitución no sea transformadora, ya que las demandas sociales ciudadanas siguen intactas y sin resolver, pero esa idea refundacional que rodeó a la CC en estos meses, claramente quedó en jaque y sin un correlato con el clima político que arrojaron las urnas el domingo a nivel presidencial y parlamentario. Todo apunta a que se ha hecho indispensable una forma y tono más humilde, una mayor templanza en el debate y ampliar la mirada más allá del “octubrismo”.
No fue gratuito el hecho que la mesa ampliada de la CC sacó una declaración el mismo lunes 22 en la que se recalcó la importancia de contar con el compromiso de Boric y Kast de resguardar el proceso constituyente, y puso el acento en que “los ciudadanos pueden confiar en que nuestro trabajo con el eventual próximo presidente de Chile y el Congreso, estará a la altura democrática que todos esperan de nosotros. Tengan la certeza que hoy, más que nunca, haremos nuestros mejores esfuerzos por cumplir con nuestra labor y demostrar con hechos nuestro compromiso con todas y todos los chilenos, convocando a todos los sectores democráticos para construir en colaboración, con humildad y sin exclusiones”.
En conversación con alertaley.cl, el abogado Tomás Jordán -del Observatorio Nueva Constitución- precisó que “para la Convención se vienen varios desafíos a la forma en que ellos se aproximan a la coyuntura política, es necesario salir de su realidad de las elecciones de mayo y considerar la política regular, comprender que lo que están haciendo no es para ellos mismo, sino para que opere el sistema político regular que no es igual a la realidad de la CC (…) más que cambar el eje temático, tiene que incorporar las distintas visiones y ver el grado de intensidad con que se aproxima a ellos”.
Tanto en la eventualidad que salga Kast o Boric como próximo Presidente de la República, Jordán advirtió que se instala un riesgo para el plebiscito de salida en la medida que no pocos en la Convención “sigan creyendo que su realidad es la única, porque estarían desconociendo a cerca de un 50% del electorado que no ha votado y que ahí lo tendrá que hacer, porque ese plebiscito es con sufragio obligatorio”.
He ahí la relevancia de ajustar la brújula de trabajo con un mayor criterio de realidad. Para el analista político, Víctor Maldonado, la Convención Constitucional -afirmó a www.alertaley.cl- “es una isla y mientras el país está polarizado en dos bandos, está funciona como un micro clima que no corresponde a la realidad (…) es el momento de los moderados, no hay manera de ganar nada sin el centro”.
Una mirada bastante similar tiene el analista y director de la Escuela de Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central, Marco Moreno. “El resultado con que fue electa la Convención hace seis meses no es el clima del país hoy, no solo porque Kast obtuvo la primera mayoría, sino además porque el tercer y cuarto lugar están más cerca de la derecha que de la centroizquierda (…) es un llamado de atención al trabajo de la Convención”, explicó en conversación con alertaley.cl
Por eso, agregó que “los convencionales deben leer esos resultados, hay un cambio de clima, se rompe el encantamiento de lo que fue el estallido social, es muy necesario que vean eso, porque tiene que ver con las expectativas (…) debe haber un ajuste de la lógica de la impugnación que estaba instalada en parte de la CC”.
En el escenario actual que enfrenta la Convención se mezclan una serie de elementos, ninguno fácil de sortear en el caso que gane Kast. Hay quienes temen que la CC pase a un segundo o tercer plano, porque lo que está en jaque en la segunda vuelta y después de ella, es la democracia. También está el tema de la relación con el Ejecutivo, porque si bien con La Moneda de Sebastián Piñera nunca ha sido un lecho de rosas, se trata de una administración débil, pero después del balotaje va a tener al frente un Gobierno empoderado y con mayor legitimidad.
Además, el plebiscito de salida, su realización pasa necesariamente por el llamado legal que haga el Presidente de la República, algo que si bien es ley y de no hacerlo sería una violación a la actual Constitución, tampoco hay ningún instrumento institucional efectivo para obligarlo. El convencional Mauricio Daza estos días ha advertido sobre ese punto, especialmente ayer en una entrevista en Radio Bio Bío: “Aun cuando esté violando la Constitución, por las mayorías parlamentarias no habría ninguna posibilidad real de poder obtener una acusación constitucional en su contra por incumplir este deber (…) un Gobierno dedicado sistemáticamente a torear, trolear, provocar, dividir, enojar y buscar reacciones autodestructivas de la convención, puede lograr echar abajo todo”.
El analista político, Tomás Duval, fue menos dramático al respecto y recordó a alertaley.cl que por lo general, cuando los mandatarios se sientan en su oficina en La Moneda piensan no solo en ellos, sino también en el país y puede, agregó, que para Kast la nueva Constitución se transforme en una oportunidad: “Eso va a suceder si es que el texto no es un ataque personal a él. Si es un texto que da cuenta de visiones a futuro, tendría una oportunidad histórica de aprobar una nueva Constitución. Además, Kast sabe que la mayoría que saque en la segunda vuelta no es la misma que votó por el Rechazo”.
En esa línea, Duval consideró fundamental que la Convención no caiga en la tentación de plasmar en la propuesta de nueva Carta Magna “medidas viscerales más que racionales” sobre la arquitectura del poder y la institucionalidad, sino que debe ser un texto ajeno a la coyuntura de la próxima administración: “Una Constitución en contra de un determinado Presidente queda en riesgo”.
El segundo aire de la derecha
Claramente si bien en estos días toda la derecha se ha alineado completa sin discusiones tras la candidatura de Kast, en el seno de la Convención tienen aguas separadas y hace rato que dejaron de ser un bloque de 37 votos. Por un lado, están los colectivos que han formado la UDI, independientes conservadores y Republicanos, que han tratado desde el primer día de ponerle palos a la rueda y han desplegado una dura campaña comunicacional de cuestionamiento al trabajo de la CC.
Por el otro, está el colectivo que formaron hace unas semanas los constituyentes Independientes, de RN y Evopoli, que en más de una ocasión han reiterado su compromiso público con el proceso. Es ahí, con en esos 16 votos, donde los analistas coinciden sin apelación en que se tienen se cimentar acuerdos transversales que garanticen la legitimidad ciudadana del texto final que será sometido al plebiscito de salida.
Duval no tiene ninguna duda del papel que debe jugar este grupo: “Adquiere relevancia política al interior de la Convención, porque puede establecer puentes, líneas, no solo al interior de la CC, sino que con el sector que representan en el Congreso. Hay un grupo político que puede ser un aporte e incluirlos, le puede dar mayor legitimidad al proyecto de Constitución”.
En la misma línea, Jordán acotó que “la Convención se tiene que abrir al consenso constituyente (…) cobra vital relevancia el ala moderada de la derecha, porque el proceso requiere de actores que creen en él. Ya no es suficiente la mayoría de izquierda y centro izquierda, ni dentro ni fuera de la Convención, se tiene que incorporar la derecha moderada, sobre todo mirando el plebiscito de salida”.
Para Moreno, ese es el camino, porque “hay un 53% que no fue a votar el domingo, el 47 % que votó ahora es más que el que lo hizo en mayo y parte importante de eso, lo hicieron por candidatos de derecha. No hay que olvidar que Kast obtuvo el 20% del Rechazo y un 8% del Apruebo y es ahí donde hay que leer, entender porque ese margen de gente esta vez no voto por aquellos representantes que apoyan el proceso constituyente”.
Víctor Maldonado remató advirtiendo que el escenario de la Convención y el plebiscito de salida es complejo aun si Boric gana y llega a La Moneda, porque si lo hace por un margen estrecho, “tendrá una luna de miel corta y Kast va a usar el plebiscito de salida desde la oposición”.





