- La ceremonia oficial tuvo de todo. Se tuvo que retrasar su inicio casi tres horas, por los conatos entre carabineros y manifestantes en el centro de Santiago. Hubo álgidos momentos de tensión entre los convencionales. La figura de la secretaria relatora del Tricel, Carmen Gloria Valladares, fue decisiva y gravitante para que no naufragara la sesión de instalación, gracias al temple y nervios de acero que mostró en la jornada.
- La mesa de la Convención quedó conformada por Loncon, elegida por 96 votos y el abogado Jaime Bassa en la vicepresidencia (84 votos). El ordenamiento de fuerzas que se produjo ese día para que se impusiera la formula original del Frente Amplio, el Colectivo Socialista más convencionales de pueblos originarios e independientes, demostró que ahí está el eje de poder de la CC, capaz de neutralizar las posturas más radicales. La derecha, quedó atrincherada y aislada.
- La mañana del lunes todo fueron reuniones y reconocimiento de los espacios en el Palacio Pereira y en Congreso en Santiago. La segunda sesión estaba agendada para las 15:00 horas, pero jamás se concretó, una hora y media después estalló el escándalo: fue suspendida hasta el día siguiente porque las instalaciones no estaban habilitadas tecnológica ni sanitariamente para cumplir con los aforos establecidos por pandemia, una tarea que le correspondía a la secretaría ejecutiva de la Convención, a cargo de Francisco Encina. Inmediatamente empezaron las presiones para su salida del cargo, que se concretó el miércoles en la tarde.
- El constituyente Jorge Baradit acusó ese día que “el Gobierno de Chile sabía hace 6 meses de las condiciones que había sobre el Covid y el día de hoy no tenía funcionando las cámaras, no tenía funcionando los computadores, no tenía decidido nada para que se pudiera operar (…), no fue capaz de dejar listo micrófonos, computadores ni salas habilitadas para que esta segunda sesión pudiera funcionar”.
- Esa misma noche, Loncon y Bassa informaron que los problemas no habían sido subsanados por el Gobierno, por lo que la sesión del martes también tenía que ser suspendida por razones de fuerza mayor. Los temas que debía tratar la mesa eran definiciones sobre su funcionamiento, organización del trabajo, un reglamento provisorio y el debate sobre una declaración por los detenidos tras el estallido social.
- La mañana del martes la tensión no bajó. Dado que los problemas persistían, la mesa de la Convención acusó que las graves falencias en la habilitación de la sede no respondían a un problema técnico, sino a uno de carácter político. Hablaron abiertamente de un intento de obstrucción del Gobierno al trabajo de la CC. Luego protagonizaron una intensa ronda de reuniones con el rector de la Universidad de Chile y el Colmed para buscar soluciones al problema.
- «La decisión final de donde sesionará la constituyente mañana la tomará esta mesa. Si las condiciones están como dice el Gobierno, bien. Pero iremos a chequear con los técnicos de la U.Chile para cerciorarnos que sea así y evitar otro bochorno«, dijo Bassa esa mañana.
- Esa jornada hubo una lluvia de declaraciones cruzadas entre los convencionales. Harry Jürgensen (RN) afirmó que tanto el Gobierno como la mesa de la Convención tenían responsabilidades compartidas: «No tengo ninguna duda que el Gobierno quedó al debe (…) también está al debe nuestra mesa, por cuanto nos mantuvo reunidos ayer por dos horas, fuera de los protocolos sanitarios, con claras posibilidades de contagiarse y diciéndonos que estábamos todos libres de contagios, en circunstancias que no nos practican exámenes especiales para poder aseverar aquello«.
- Ya a esas alturas, desde el Congreso en Valparaíso, parlamentarios del PC advirtieron de una posible acusación constitucional contra el ministro de la Segpres, Juan José Ossa, por su responsabilidad política en lo sucedido, ya que su cartera es la que está mandata por ley para velar por el funcionamiento operativo de la CC. Encina puso su cargo a disposición.
- También ya había trascendido sobre la indignación del Presidente, Sebastián Piñera, con el episodio, debido a los costos que estaba pagando el Gobierno. Dio instrucciones expresas que los problemas técnicos fueran zanjados para garantizar que la Convención sesionara al día siguiente. Aceptó la renuncia de Encina y nombró a Catalina Parot.
- El miércoles 7 pasadas las 10 de la mañana, finalmente empezó la primera sesión de la Convención. Loncon, saludó en todas las lenguas de los pueblos originarios representados en los escaños reservados y luego en español: «Buenos días estimados y estimadas constituyentes, damos inicio a esta sesión”, dijo desde la testera acompañada por Bassa y los funcionarios técnicos del Congreso, John Smock y Julián Saona, que actuarán como secretarios.
- Bassa hizo una suerte de cuenta pública del proceso de instalación. «Es importante transmitir nuestro sentimiento de pesar y malestar por lo ocurrido el lunes (…) quiero ser franco, no confiábamos en la palabra del Gobierno, no porque las personas que nos dieron su palabra fueran malas personas, sino porque había un problema de comunicación política que impedía que pudiéramos tener certezas como mesa respecto de la veracidad y confiablidad de la información que recibíamos«.
- La mesa de la Convención marcó varios puntos relevantes ese día: recordó a los convencionales cumplir con la declaración de patrimonio e intereses, también que están sujetos a la Ley de Lobby y se suspendieron todas las licitaciones nuevas, por lo que no se podrá incurrir en ningún gasto sin autorización de la mesa.
- Se enroló a los convencionales para efectos de las votaciones electrónicas y se sorteó el lugar de trabajo de cada uno, ya que por razones de aforo sanitario en el hemiciclo solo estarán 80, los otros 75 se dividieron -en grupos de 25- en tres salas aledañas para participar telemáticamente.
- En la sesión se trató la propuesta de la mesa de ampliarla a 7 vicepresidencias y crear 4 comisiones. Se aprobó por 127 votos a favor, 8 en contra y 11 abstenciones ampliar la mesa. En una segunda votación -107 a favor, 0 en contra y 6 abstenciones- se aprobó que sea 5 cargos los que se agreguen y por 80 votos a favor se aprobó que se creen otros dos cupos para pueblos originarios. La mesa de la Convención quedará integrada finalmente por 9 personas.
- También se aprobó –por 144 votos a favor, ninguno en contra- la creación de cuatro comisiones provisorias: ética, reglamento, presupuesto y administración interior.

- Ese día la jornada terminó con el reclamo de la derecha por el desorden del procedimiento, la votación a mano alzada y “arbitrariedades” que a juicio de convencionales como Marcela Cubillos (UDI) y Constanza Hube (UDI) habían cometido Loncon y Bassa. Trascendió que un sector de los convencionales de Chile Vamos se oponía a la ampliación de cargos, por el resigo que los sectores “más radicales” quedaran con una mayor representatividad y que el oficialismo quede en una posición aún más minoritaria.
- La jornada del jueves también fue larga. Se dedicó a zanjar el tema de los detenidos tras el estallido, que ha rondado y presionado -sobre todo desde la Lista del Pueblo- a la Convención desde antes de su instalación. Se debatió durante toda la mañana y en la tarde se votaron las dos propuestas que había sobre la mesa (la derecha retiró la suya).
- La primera votación la propuesta del PS, Frente Amplio y el PC obtuvo 52 votos a favor y la de la Lista del Pueblo y Pueblos Originarios, sacó 49 votos. Hubo 34 votos en contra y 16 abstenciones.
- Ante el riesgo que la posibilidad de la declaración se cayera finalmente si en la segunda votación ninguna alcanzaba el quórum de mayoría absoluta (78 votos) que se estableció, la LDP y convencionales de escaños reservados optaron por alinearse con la versión más moderada del PS, FA y el PC. Así, esta fue aprobada por 105 votos, 34 votos en contra y 10 abstenciones.
- En sus contenidos centrales la declaración demanda la máxima celeridad en la tramitación del proyecto de indulto, que el Gobierno ponga suma urgencia a éste, solicita la desmilitarización del Wallmapu y amnistía a «presos políticos mapuches» desde el 2001 en adelante. “La Convención Constitucional, sin pretender interferir ni arrogarse las competencias o atribuciones de otros poderes del Estado, tiene la responsabilidad política de pronunciarse frente al país en relación con estas situaciones contingentes que, claramente, contravienen el espíritu que guía su trabajo: asentar un camino de paz y justicia social”, reza el texto.
- La Convención sesionará la próxima semana los días martes 13, miércoles 14 y jueves 15 desde las 9:30 horas en la sede del Congreso en Santiago. Los principales temas a definir son el postergado protocolo Covid, el mecanismo de integración de las comisiones creadas y las nuevas vicepresidencias, aspectos necesarios para asegurar la operatividad inicial de la instancia.
Foto Portada: Pedro Pablo Ramírez





