Ni la casa de todos ni una que nos una: solo con votos de Republicanos y Chile Vamos pleno refrenda propuesta final de nueva Constitución

El Consejo Constitucional terminó hoy su trabajo. Tras casi cinco meses, el balance es amargo, sin consensos ni acuerdos transversales, con la derecha y el oficialismo atrincherados en sus críticas. El texto fue aprobado con 33 votos a favor y 17 en contra, un resultado sin sorpresas.

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  • Se sabía como iba a terminar esto. Ante la ausencia de acuerdos políticos durante todo el proceso, no fue novedad para nadie que la propuesta de nueva Constitución terminara siendo aprobada solo con los votos de los consejeros de derecha: 33 votos a favor y 17 en contra.
  • Un resultado que es un fiel reflejo de lo que fue el trabajo en el Consejo Constitucional desde su instalación el 7 de junio: una instancia donde la oposición contó con una mayoría inapelable (33 votos) que ejerció sin miramientos en todas las instancias: comisiones, plenos y comisión mixta, marcando así el ritmo, tono y forma de los contenidos que se fueron plasmando en la propuesta constitucional.
  • Desde los primeros días, hace casi cinco meses, el oficialismo tenía claro que con sus 17 votos en el pleno no tendría ningún margen de injerencia, que ni siquiera tendría poder de veto y que las múltiples declaraciones sobre la importancia del diálogo y los consensos terminarían en eso, solo en palabras.
  • En este último pleno el clima fue menos crispado que en las sesiones anteriores, donde hubo jornadas en que el aire se cortaba con cuchillo. No porque las diferencias se hubieran subsanado, sino simplemente porque las cartas ya estaban sobre la mesa, ya no había nada que hacer, salvo despedirse.
  • Pasadas las 10:30 horas comenzó el pleno. La presidenta, Beatriz Hevia (Republicanos), tocó la campañilla, dio por iniciada la sesión y explicó que todos los consejeros (50 en total) y los comisionados (24 en total) tenían derecho a seis minutos para hablar. La lista era larga, se inscribieron todos, hablaron los 74 participantes de este segundo proceso.
  • El único punto de consenso entre los discursos de la derecha y el oficialismo fue el reiterado agradecimiento a los funcionarios del Congreso – secretaría, funcionarios y administrativos- por su colaboración, trabajo y apoyo durante todo este segundo proceso constitucional.
  • Salvo eso, los discursos fueron nuevamente un diálogo de sordos, dos realidades paralelas que relataban dos textos y dos procesos diferentes. Solo se aplaudían entre ellos.
  • Esta rotativa de discursos dejó en claro que este proceso no logró sus objetivos: el texto final no solo es identitario, sino que quedó lejos de contribuir a superar las brechas entre ambos bandos ante la ausencia de un consenso transversal que confluyera miradas, como lo hizo la Comisión Experta y el anteproyecto.
  • La derecha salió una y otra vez a defender a ultranza el texto, tanto sus aportes como su superioridad sobre la Constitución actual, valoró su tenor ciudadano y aseguraron que contribuye al progreso económico y a la seguridad. Desplegaron sin tregua la estrategia de insistir en la necesidad de cerrar ahora el tema constitucional y se desligaron de responsabilidades por la falta de acuerdos, acusando a la izquierda de negarse a conversar.
  • El oficialismo, en tanto, habló del fracaso del proceso, de que el texto es malo, que está mal hecho, que no se redactó en base a acuerdos, sino imponiendo una mayoría circunstancial, que es una propuesta dogmática, partisana, que solo recoge una mirada política, moral y económica a la imagen y semejanza del ideario político de Republicanos y Chile Vamos.
  • Pasadas las 13:30 horas el pleno entró en receso para almorzar. Fue la oportunidad que usaron los consejeros y comisionados del oficialismo (Unidad para Chile) para realizar un punto de prensa conjunto en el que calificaron la propuesta constitucional como “mezquina”. En ese momento y liderados por el consejero PS, Alejandro Köhler, anunciaron en bloque que “frente a la disyuntiva de aprobar o rechazar este texto excluyente, nosotros (izquierda y centroizquierda) decimos con mucha certeza y claridad que vamos a votar en contra de lo que se nos propone. Ponemos énfasis en los riesgos de polarización. Evidentemente este texto, al excluir a tantos y tantas, pone en riesgo la estabilidad política y social de nuestra patria”.
  • En el mismo punto de prensa, el consejero PC, Fernando Viveros, advirtió que las derechas en el Consejo Constitucional “construyeron una Constitución sin derechos sociales garantizados, con un Estado social y democrático de derecho de papel”.

Discursos al cierre

  • Republicanos y Chile Vamos. Uno de los primeros en hablar ante el pleno fue el consejero UDI, Edmundo Eluchans: “Nosotros en Chile Vamos pretendimos ser un punto de encuentro entre las izquierdas y republicanos, hoy con un dejo de decepción digo que no pudimos lograrlo, no fuimos un puente, no obstante, la cantidad de disposiciones que fueron aprobadas por unanimidad, porque acuerdos en temas complejos donde tenemos posiciones distintas con todos, han sido pocos (…) nuestros votos no tuvieron fuerza para ser más influyentes”, se lamentó.
  • A reglón seguido, exculpó a republicanos de la responsabilidad por la falta de consensos, porque “la disposición de las izquierdas a llegar a entendimientos se dilucidó en la comisión de expertos”.
  • Más ácida aún fue la intervención de la consejera, Ivonne Mangelsdorff (RN), quien tras una defensa cerrada de los aciertos que, a su juicio, tiene esta propuesta constitucional, cerró su discurso parafraseando a la ex primera ministra británica, Margaret Thatcher, al afirmar que “cuando un comunista habla, miente; y que, cuando tiene poder, roba y persigue a los que no piensan como ellos”. Una frase que generó reclamos en las bancadas del oficialismo.
  • El delegado de republicanos, Luis Silva, afirmó que el texto constitucional “que estamos proponiendo es mejor que la actual, mucho mejor, porque se hace cargo de los desafíos de un Chile muy diferente al de 1980” y aseguró que la propuesta “robustece las capacidades del Estado para hacer frente a la delincuencia, al terrorismo, a la corrupción”.
  • Silva agregó que “al votar A favor tengo la seguridad de qué es lo que pasará, sé que se cierra un proceso y conozco las reglas con que se gobernará a Chile en adelante. Al votar En Contra, en cambio, se abre un camino de pura incertidumbre, ¿seguirá vigente la Constitución actual, por cuánto tiempo? (…) Enfrentados a esta alternativa espero que la gran mayoría elija el primer camino, el de la seguridad. Por esto que yo voto A Favor y los invito a votar A Favor”.
  • Su par de bancada, Mariela Fincheira, complementó asegurando que esta es “la Constitución de la seguridad y de la recuperación económica”, que supera sustancialmente el texto vigente y que “nuestros hijos y nietos valorarán esta propuesta que permitirá cerrar el capítulo constitucional, otorgando estabilidad social y política a todos los habitantes de Chile”.
  • El comisionado RN, Teodoro Ribera, optó por lamentar “que no pudiéramos consensuar un texto por unanimidad” y explicó que eso se debió a que “el resultado electoral del 7 de mayo disminuyó la capacidad de dar respuestas conjuntas”. A pesar de eso, cree que esta propuesta constitucional “responde más y mejor” a las demandas de la población.
  • La única representante de Evópoli, Gloria Hutt, optó por marcar los aciertos de la propuesta y dio fe de su transversalidad, dijo que hoy estaba culminando “una etapa más de un proceso que en su origen puso en riesgo la democracia y que ha demostrado, a pesar de las dificultades, que el camino institucional es el más seguro para canalizar las inquietudes de la ciudadanía”. Añadió que con este texto por fin las mujeres tendrán “oportunidades para lograr la igualdad” y llamó al oficialismo a “considerar estas condiciones que apuntan objetivamente a una mejor vida en el país y no permitir que la prioridad ideológica discursiva prive a las personas de estas mejoras. Respeten la voluntad popular”.
  • Ya en la tarde intervino el comisionado UDI, Hernán Larraín. “Las minorías dirán que se pasó máquina, aunque olvidan que negaron sus votos en materias que satisfacían sus reivindicaciones o que la conformación de la mayoría tuvo su origen en la voluntad democrática de la gente, que no se puede ignorar”.
  • Su par, Máximo Pavez, recalcó ante el pleno “que no es efectivo que este es un texto que solo representa un sector, no se ha excluido a nadie y menos es aceptable decir que este proceso se parece en algo al anterior”.
  • El oficialismo. La comisionada DC, Alejandra Krauss, acusó una vez más que “se redactaron normas hablándole sólo a un sector del país, muchas técnicamente incorrectas, contradictorias y populistas (…) mediante eslóganes, redacciones extravagantes o técnicamente definiciones buscan resultados que sólo generarán emociones que fácilmente desaparecerán”.
  • El consejero, Yerko Ljubetic (CS) aseveró que votará en contra, porque la propuesta constitucional divide, “pretende imponer una sola mirada conservadora que impregna de una sola mirada moral la propuesta constitucional, que puede ser legitima, pero que es minoritaria (…) esta propuesta divide a Chile y llena el futuro de incertidumbres, riesgos e incertezas y ofrece algo peor que lo que tenemos, Chile no se merece esa Constitución, Chile merece más”.
  • En la misma línea, el comisionado Domingo Lovera (FA), advirtió que, “de aprobarse este texto, espero que no, cargará sobre sus hombros la misma maldición del de 1980: ser el reflejo de las decisiones de una parcialidad dominante. Es, en definitiva, una propuesta corrompida. Es finalmente una propuesta programática. Contiene un plan moral incompatible con el Estado liberal, contiene además un plan económico con el que se ata de manos la capacidad reguladora estatal, una invitación abierta a seguir con los abusos, y calienta la desfinanciación del Estado haciendo el Estado social imposible. Es la Constitución de la letra chica”.
  • La consejera (RD), Kinturay Melin, precisó que “todo aquello que en la Constitución de 1980 no se escribió, aquí se convierte en letra escrita en piedra. La mayoría en este Consejo decidió, en lugar de hacer una observación racional a un modelo en crisis, radicalizar su postura y cimentar con más fuerza tal modelo”.
  • El comisionado PS, Gabriel Osorio, dijo temer que pese a “las múltiples advertencias que en buena fe hicimos, este Consejo Constitucional persistió en su actitud partisana, esta es, de pretender clausurar una discusión constitucional por medio de un texto deficiente, excéntrico y programático, apelando para su aprobación nada más que al hastío de los chilenos con el tema constitucional. Exponer esa razón es solo mediocridad”.
  • Luego, advirtió que “la manifestación de la voluntad soberana estará amarrada a una moral, a un modelo, a una visión de la sociedad, hecha sobre la base del miedo a lo diferente, al miedo al otro, al miedo a la diversidad, el miedo a la complejidad (…) todo queda amarrado y bien amarrado. No es una que nos una, no es una hecha con amor por el otro, por el prójimo. Nunca pensé que diría esto, porque nunca lo imaginé, pero hoy hay un texto peor que la Constitución vigente, y es que se someterá a plebiscito. Es un deber republicano señalar que no se puede aprobar un texto que sólo excluye y que asegura inestabilidad política, económica, judicial y lleno de errores y horrores. Hay cosas que, estando mal hechas, sencillamente, no se pueden arreglar”.
  • Entre las últimas intervenciones estuvo la de la comisionada (FRVS), Magaly Fuenzalida: “La tarea de descentralizar Chile no quedó resuelta. Este texto desconfía de los gobiernos regionales que terminan siendo más bien meros administradores de las regiones, limitando sus funciones a unos pocos temas que serán viables sólo en la medida en que demuestren ser más eficaces que el nivel nacional”.
  • Añadió que su corazón “seguirá intranquilo hasta el próximo 17 de diciembre cuando se defina por fin el futuro de esta constitución peligrosa, maximalista, que retrocede y que no respeta a las mujeres, ni los niños, ni a los pueblos indígenas, ni a las diversidades ni a los trabajadores. Que es de derecha y está mal hecha y que solo busca pavimentar en concreto el statu quo de los privilegiados y poderosos de siempre”.
  • Casi al cierre, la consejera RD, Paloma Zúñiga, dijo que agradecía que la derecha “no compartiera el lápiz” durante todo este proceso, porque gracias a eso “este muerto (la propuesta constitucional), no lo cargo yo”.  
  • A las 19:30 horas exactamente y tras la votación, Hevia tocó la campaña para cerrar la sesión. Solo la derecha aplaudió.
  • El pleno volverá a reunirse el 7 de noviembre para cumplir con el trámite de entregar el texto oficial en manos del Presidente, Gabriel Boric.

VEA AQUÍ LA PROPUESTA COMPLETA DE NUEVA CONSTITUCIÓN APROBADA POR EL PLENO:

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