14 de septiembre de 2012 se publicó en el Diario Oficial la Ley 20.620 que modifica la Ley 19.327 que fija Normas para Prevención y Sanción de Hechos de Violencia en Recintos Deportivos, con ocasión de Espectáculos de Fútbol Profesional.

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rincipales modificaciones:

Dispone la exigencia al organizador de espectáculos de futbol de designar un jefe de seguridad y contratar guardias de seguridad privada, además impone condiciones técnicas al recinto, entre ellas:

1.Instalar y utilizar recursos tecnológicos como cámaras de seguridad, detectores de metales u otros que sean necesarios para resguardar adecuadamente el orden y la seguridad pública.

2.Establecer zonas separadas y claramente delimitadas en los estadios, en que se ubicarán los hinchas o simpatizantes de los equipos de fútbol y el público general que concurran a un encuentro deportivo (para todos los estadios en que se juegue futbol profesional).

3.Contar con sistemas de control de acceso e identidad de los espectadores que permitan su identificación y cuantificación; Disponer de medios de grabación de imágenes, dentro y fuera del recinto deportivo, que faciliten la identificación de las personas que asistan al evento.

También establece que “si un espectáculo de fútbol profesional implica un riesgo para el orden público o la seguridad de las personas o los bienes, el Intendente respectivo comunicará este hecho al Fiscal Regional del Ministerio Público, quien deberá ordenar la presencia de, a lo menos, un fiscal”.

En relación a las penas y sanciones por delitos cometidos en los espectáculos de futbol profesional o en las inmediaciones, el Artículo 6º establece lo siguiente «El que, con motivo u ocasión de un espectáculo de fútbol profesional causare, dentro del recinto deportivo o en sus inmediaciones, lesiones a las personas o daños a la propiedad, será castigado con presidio menor en su grado medio, salvo que el hecho constituya un delito al cual la ley asigne una pena superior.

Con la misma pena del inciso anterior será sancionado el que, en las circunstancias mencionadas, y sin cometer esos delitos, portare armas, elementos u objetos idóneos para perpetrarlos, o incitare o promoviere la ejecución de alguna de dichas conductas, salvo que el hecho constituya un delito al que la ley asigne una pena superior”. 

(Ley 20.620)